Gestión interna · equipos
Quién lleva qué, y qué hay mañana en cada sala
Un tablero de tareas con una columna por persona y un calendario mensual por salas. Se sincroniza con la aplicación de producción, así que la programación se escribe una vez y aquí se ve.
El problema
El equipo estaba repartido en departamentos —programación, diseño, ticketing, marketing, técnico— y el trabajo se repartía por WhatsApp y de viva voz. Funciona hasta que alguien se va de vacaciones y nadie sabe qué tenía encima.
Se probaron herramientas de tablero de las de siempre. El problema no era el tablero: era que la programación de las salas vivía en otro sitio, así que había que mirar en dos pantallas para saber si se podía hacer algo un martes. Y ninguna de las dos sabía de la otra.
Cómo funciona
- Una columna por persona. De un vistazo se ve quién va cargado, quién está libre y qué lleva cada uno. Y se puede agrupar por estado, departamento o prioridad cuando interesa otra vista.
- Las atrasadas se cuentan solas, arriba y en rojo. No hay que ir a buscarlas.
- Cada tarea sabe de qué departamento es y quién participa, así que los filtros de arriba no son decoración: son cómo cada uno se queda con lo suyo.

El calendario, que es la otra mitad
La vista de mes enseña las dos salas en cada día, con las funciones colocadas por su hora real. No es una lista de eventos: es la parrilla tal como está, para poder decir «el jueves 20 hay hueco a las seis» sin llamar a nadie.
Y lo importante: esa programación no se teclea aquí, llega de la aplicación de producción. Se escribe una vez, en el sitio donde se contrata, y aparece aquí sola. Es lo que impide que las dos versiones se separen.

Alrededor hay lo que hace que la gente entre todos los días: avisos, menciones, chat general, notas, reserva de espacios y alquileres.
Con qué está hecho
React por delante y base de datos en servidores de la Unión Europea por detrás, con los permisos por usuario en la propia base. La sincronización con la aplicación de gestión de espectáculos y los avisos van en funciones que se ejecutan en el servidor, no en el navegador de nadie.
Los datos del sistema anterior se migraron: no se empezó de cero pidiéndole a nadie que volviera a meterlo todo, que es la forma más rápida de que una herramienta nueva no la use nadie.
Si lo que te suena es la primera parte —una tarea concreta que se repite— eso es una automatización y es bastante más barato que esto.
¿Tu proceso se parece a este?
Casi nunca es igual, y da lo mismo: el primer paso siempre es el mismo, mirarlo juntos. Una hora, presencial o por vídeo, y sales con qué se puede construir y qué costaría.