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Trivial para las pantallas de bares y salas de espera
La tele del local lanza preguntas sin parar, con un QR al lado. Quien quiere escanea, se pone un alias y juega desde el móvil, sin instalar nada ni registrarse. Es Quizá, un producto propio, y el juego se lleva solo.
Verla funcionando →El problema
El problema de casi cualquier pantalla de un local es el mismo: está encendida todo el día y enseña siempre lo mismo. En un bar, una tele sin sonido con un bucle de anuncios. En una sala de espera, lo que haya salido en el canal. En un ayuntamiento o en una pediatría, igual.
Mientras tanto, la gente espera con el móvil en la mano. Lo que falta no es más contenido en la pantalla: es una razón para mirarla.
Cómo funciona
La tele y el móvil de cada jugador funcionan a la vez, y los dos siguen el mismo reloj.

- La tele solo necesita un navegador. Abre una dirección, enseña un código de seis caracteres y se empareja desde el panel.
- Preguntas en bucle, con un QR a un lado. Quien quiere lo escanea, se pone un alias y contesta desde su móvil. Sin app y sin registro.
- Puntúa la rapidez. 500 puntos por acertar y hasta otros 500 por contestar rápido.
- El reloj lo lleva el servidor. La ronda en curso sale de la hora, no de un operador, así que todas las pantallas y todos los móviles ven la misma pregunta a la vez. Una tele que se reinicia vuelve sola al punto exacto.
- La solución no viaja antes de tiempo. No llega al móvil hasta que se cierra la pregunta, así que no se puede mirar antes de contestar.

Todo lo que hace
Cada empresa lo monta desde un panel, y de una pantalla a otra solo cambia lo que se elige.
- Temáticas. Cultura general, Infantil, Cine y series, Música y Deportes, cada una con sus categorías. Cada lista de preguntas elige las que usa: una pediatría puede tener solo Infantil y la cafetería, de todo.
- Modo infantil. Las preguntas de la temática infantil visten la tele y el móvil de modo peques: letra más grande, botones redondos y globos.
- Rankings por local. De la partida, de hoy, del mes y de siempre, y otro de rachas: las preguntas seguidas acertadas. La tele los va alternando.
- Partidas. El dueño elige cuánto dura cada una, de 10 a 120 minutos. Al acabar, la tele y los móviles anuncian al ganador, y nunca se corta a quien está contestando.
- Grupos, en bares y restaurantes. Un jugador crea el grupo, comparte un código de cuatro caracteres y sus amigos se unen. Compiten entre ellos y, a la vez, como equipo contra los demás grupos del bar.
- Siete idiomas. Español, inglés, catalán, euskera, gallego, francés y portugués. La tele habla el de su lista y el móvil puede cambiar al del jugador.
- Preguntas propias y anuncios. Cada empresa añade las suyas, a mano o desde un CSV, y mete sus propios anuncios entre pregunta y pregunta.
- Un modo para salas sanitarias, pensado para consultas y salas de espera.
- Un panel para quien lo gestiona. Pantallas, listas, preguntas, anuncios, locales y marca de la empresa.
Por qué está en esta lista
Quizá no es un encargo de un cliente: es un producto nuestro, y se contrata en su propia web. Está aquí porque enseña cómo construimos: el reloj lo manda el servidor para que todas las pantallas coincidan, la solución no sale hasta que toca y no se pide ni un dato personal.
Se puede ver sin registrarse: hay una demo de la tele funcionando sola. La web del producto, con sus planes y sus precios, es quizatv.com.
Si lo que necesitas no es esto sino algo hecho a tu medida, es lo que hacemos: software a medida para pymes.
Dudas de un local
¿Hay que instalar algo en la tele?
No, basta un navegador. La tele abre una dirección, enseña un código de seis caracteres y se empareja desde el panel. Si alguien borra los datos del navegador de la tele, enseña un código nuevo y se vuelve a emparejar.
¿Los jugadores tienen que registrarse?
No. Eligen un alias y la aplicación guarda un identificador aleatorio en su navegador. No se pide nombre, correo ni teléfono.
¿Qué pasa si se reinicia la tele?
Vuelve sola al punto exacto. La pregunta que toca se calcula en el servidor a partir de la hora, así que la tele no tiene que acordarse de nada, y da igual que sean una pantalla o muchas.
¿Y si alguien se pone un alias ofensivo?
Los alias y los nombres de grupo pasan por un filtro de palabras malsonantes en los siete idiomas, porque salen en la tele. No es perfecto: es una primera barrera.
¿Puedo poner mis propias preguntas?
Sí. Se dan de alta una a una o se importan desde un CSV, cada una con su temática y su categoría, y entran en el juego de la lista que elijas.
¿Cuánto cuesta?
Los planes y los precios están en quizatv.com, que es la web del producto. Aquí no los repetimos para que no se queden desfasados.
¿Quieres algo así, pero hecho para lo tuyo?
Quizá es un producto cerrado: se usa como es. Si lo que necesitas es una aplicación a tu medida, el primer paso es mirarlo juntos: una hora, presencial o por vídeo, y sales con qué se puede construir y qué costaría.